8 de noviembre de 2011

Esto no es justo, hoy e iniciado una "nueva vida", es un nuevo comienzo y no ah sido tal como lo esperaba, no ah funcionado bien, algo suscede...algo malo.
¿Donde esta mi cuento de hadas?, ¿que pasa con el universo?, tengo miedo, estoy nerviosa, no eh hecho las cosas bien, yo sé que puedo dar mas, pero al parecer no quiero, esto en un lugar desconocido, con gente desconocida y peor aun...yo me siento una desconocida u.u

17 de mayo de 2011





¿Ha muerto el mito del amor?

Al leer esta pregunta, surgen dos nuevas preguntas... ¿Qué es el amor?, ¿Es el amor un mito?, nos centraremos, inicialmente, en la primera, para así poder responder la segunda.

Podemos definir el amor como un conjunto de comportamientos y actitudes desinteresadas e incondicionales expresado por seres capaces de desarrollar inteligencia emocional.

Basándonos en esta definición y llevándola a las expresiones en la pareja, encontraremos variados tipos de amor, los cuales ayudaran a contestar la pregunta planteada

AMOR ROMANTICO

Es definido como un sentimiento duradero entre dos seres que implica un deseo emocional y físico entre ambos. El amor romántico se basa en la necesidad de estar y compartir con el ser amado, perpetuando la relación de pareja y sintiéndose incompletos frente a la falta del otro. Es principalmente un estado emocional que otorga placer al expresarlo, por lo tanto es una necesidad de entrega mutua y completa.

AMOR CONFLUENTE

A diferencia del amor romántico, el amor confluente le da más importancia a la relación sexual que emocional. No hay una necesidad de perpetuar la relación, puesto que la persona no es monógama ni espera una entrega incondicional, por lo que la relación dura mientras haya una obtención de beneficios entre ambos seres.

AMOR SEXUAL

El amor sexual es la más egoísta de las formas de amar, puesto el amor sexual implica una satisfacción propia, netamente sexual, entregada por el placer del individuo o de la pareja.

AMOR PLATONICO

Es un amor idealizado, inalcanzable en el que puede haber una necesidad sexual, ya sea mental o imaginativa, jamás física. Es el amor que por diversas circunstancias no se puede materializar. El amor platónico surge de Platón, para quien el verdadero amor es el amor por saber y conocer a la otra persona. Platón no habla de un sentimiento idealizado, habla de una necesidad de conocer, pero este concepto ah ido cambiando según cambia la cultura de la sociedad.

Llevados estos conceptos a la sociedad actual, encontraremos que si se manifiestan, pero deteriorados en su esencia. En las relaciones de parejas actuales predomina el amor confluente, las personas ya no se proyectan junto a otras, sino que mantienen una relación mientras sea necesario, mientras ambas partes obtengan ganancias, ya sean: emocionales, existenciales o sexuales. Si bien, el sexo no es fundamental, constituye una parte importante de las relaciones del siglo XXI y cuando este no es satisfactorio para una de las partes, las relaciones tienden a terminar:

"Lo que la pura relación implica es la aceptación de que cada uno obtiene suficientes beneficios de la relación, como para que merezca la pena continuarla"1

Pese a no haber una respuesta clara para el desinterés de la población por las relaciones estables y perpetuas, podríamos basar esto en la individualidad actual, las personas ya no piensan en formar una familia ni en la estabilidad emocional, sino que se prioriza la estabilidad económica y social.

Desde una perspectiva netamente personal, puedo reafirmar la hipótesis antes expuesta, ya que dentro de mis prioridades está estudiar, trabajar y lograr el éxito social, pero no casarme; veo el matrimonio como una probabilidad del destino, algo que puede o no ocurrir. Simplificando un poco mi pensamiento, si noto que una relación interviene en mi proyecto de vida, la termino porque se que vendrán otras iguales o mejores.

Creo que dentro de nosotros (sociedad), está siempre presente la esperanza de conocer a el amor de nuestras vidas, si bien no se lucha por esto, lo buscamos, pasando de una relación en otra, viviendo y probando hasta sentir que llega la persona indicada, con aquella que decidimos iniciar una vida en conjunto, esto podemos verlo claramente en la película “500 Días con Sommer”.

Para explicar un poco el desenlace de la película y mi punto de vista, citaré a Platón, quien habla de “la otra mitad”

“Al principio de la creación, los hombres y las mujeres no eran como son hoy; había solo un ser, que era bajo, con un cuerpo y un cuello, pero en cuya cabeza habían dos caras, mirando en direcciones opuestas, era como si dos criaturas estuvieran pegadas por la espalda, con cuatro piernas, cuatro brazos y dos sexos opuestos.

Pero Zeus decidió partirla por la mitad, puesto que al tener cuatro brazos trabajaba el doble sin mayor esfuerzo, además con cuatro piernas podía andar largos periodos o permanecer de pie con mucha facilidad y lo mas importante, tenía dos sexos opuesto, por lo tanto no necesitaba de nadie para poder reproducirse.

Al partirlo a la mitad quedaron dos seres, a los que se le llamo “Hombre” y “Mujer”.

Lo que busca el humano es a su otra mitad puesto que solo esta incompleto y al encontrarlo, por fin, vuelven a ser uno mediante el sexo.”2

Cada relación amorosa es una búsqueda de “la otra mitad”, pero no por eso no debe haber amor, el ser humano decide amar hasta que ya no tiene que decidir, decide amar hasta encontrar al verdadero amor.

En base a lo que hemos visto hasta el momento, notaremos que el amor, pese a subdividirse en variadas definiciones, sigue siendo un estado muy ambiguo, ya que, siendo muy difícil localizar nuestro estado emocional en alguna de estas definiciones, le otorgamos el nombre amor de una forma apresurada, es decir, se le da el nombre de amor a otros estados. Por ejemplo: obsesión, ansiedad de compañía, alegría, tranquilidad o la mas común…necesidad de reproducción.

Es factible traducir la necesidad de reproducción en matrimonio y hablando estrictamente de matrimonio, podemos notar que este ritual propio del ser humano ah sufrido una transformación que va en directa relación con la modernidad. A medida que el ser humano le ah entregado mas importancia a la estabilidad socioeconómica que a la emocional, ah postergado así las relaciones de pareja perpetuas

"La sociedad post-moderna enfrenta tantos cambios que le resulta imposible mantener los mismos valores y a la vez seguir el ritmo de su propia modernidad"3

Haciendo un pequeño resumen de lo que se ah expuesto hasta el momento, nos daremos cuenta que el amor es, también una decisión, una persona decide amar a otra, decide luchar para mantener una relación y cuando deja de luchar, deja también de amar.

No siento que el amor haya muerto, si creo que se ama con mayor intensidad, por todo lo hemos visto hasta el momento, pienso que las personas cuando quieren o deciden amar, lo hacen con intensidad. Para hacerlo más simple haré una pequeña comparación:

· En sociedades pasadas, amar era una obligación, la elección de la pareja, mayoritariamente, se encontraba en manos de los padres. Fuera de esto, la pareja debía estar junta hasta la muerte, el amor vendría después, con la costumbre, con la necesidad y otros muchos factores.

· En la actual sociedad, amar es una decisión total, la elección de la pareja es propia, basada en las satisfacciones de necesidades, se ama con tal intensidad, que una vez que esa intensidad desciende, se prefiere terminar la relación y mantener buenos recuerdos.

El amor no es un mito, el amor se vive, se siente, se lee; se ama con la piel, se ama con el pensamiento, se ama con el cuerpo, se ama por completo, no puede ser un mito algo que está demostrado con hechos.

Finalmente, tomando la postura que tomemos, notaremos que el amor no ah muerto ni morirá jamás, está, estuvo y estará dentro de la sociedad porque no es algo que tenga directa relación con las décadas, sino que esta en la necesidad de la persona, lo dice Platón, “el ser humano sin su otra mitad esta incompleto”, buscamos completarnos, buscamos el amor.

1.-Diccionario de la espiritualidad, Pág.1649. A. Giddens (1992)

2.-Mito del Andrógino, “El Banquete”. Platón (380 a. C.)

3.-La sexualidad y la construcción de la identidad, Pág. 3. M. Jara (2011)